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Las diferencias entre miedo y fobia

Tabla de Contenidos

Las diferencias entre miedo y fobia muchas veces no están claras y pueden llegar a confundirse. Hoy hablaremos sobre las características de cada una y aprenderemos a diferenciarlas definitivamente. ¿Quieres saber cómo? ¡Sigue leyendo!

El miedo

El miedo es una de las emociones primarias de todo ser animal. Se trata de una reacción completamente natural ante estímulos que podrían resultarnos peligrosos o perjudiciales para nosotros o las personas de nuestro alrededor.

El miedo tiene una serie de consecuencias fisiológicas en nuestro organismo: el corazón se acelera, el flujo sanguíneo es mayor, las funciones no esenciales se detienen, aumenta la presión arterial y el metabolismo celular…

Esta emoción primaria nos ha ayudado a adaptarnos históricamente. Nos ha proporcionado la alerta para huir, escondernos o atacar a estímulos que podrían haber acabado con nuestra vida. Por lo tanto, se entiende como una emoción beneficiosa y adaptativa.

La fobia

Una fobia es un trastorno psicológico. Se trata de un trastorno de ansiedad caracterizado por presentar un miedo intenso e irracional ante un estímulo concreto. También entendemos como fobia aquellos sentimientos intensos de rechazo y/u odio hacia algo, como por ejemplo podría ser un grupo de personas (homofobia, transfobia, xenofobia) o una característica (aporofobia, gordofobia).

Las fobias tienen una serie de características definitorias: activación corporal (síntomas físicos, como taquicardia o problemas estomacales), tendencia a tener conductas de evitación y creencia irracional de que el estímulo fóbico puede hacernos daño.

Las diferencias entre miedo y fobia

Las diferencias entre miedo y fobia a veces son difíciles de establecer. Muchas veces, es debido a que las fobias inducen la emoción de miedo. No obstante, debemos diferenciar que los síntomas fisiológicos de una fobia llegan a incapacitar a la persona y no son adaptativas, a diferencia de lo que ocurre con el miedo común. Además, la reacción en una fobia es completamente desproporcionada, lo cual no ocurre con el miedo.

Como hemos mencionado, el miedo es una emoción que nos puede ayudar en determinadas circunstancias. Por el contrario, una fobia nos puede llegar a afectar día a día y puede comprometer nuestras rutinas y deberes.

Finalmente, podemos ver diferencias muy claras en las reacciones a un estímulo fóbico. Por ejemplo, una fobia muy común es a las arañas. Hay personas que reaccionan intensamente al ver (o incluso al pensar) una araña, mientras que otras reaccionan sin más. Los estímulos que provocan miedo, sin embargo, suelen provocar más o menos la misma emoción en las personas.

Si necesitas ayuda para manejar una fobia o aprender a gestionar la emoción del miedo, en Arvum podemos ayudarte.

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